En el foro alfa hoy he leído un artículo bastante interesante, nos ha pasado a todos encontrarnos ante la disyuntiva de tener que decidir entre trabajar por cuatro duros o no trabajar, la decisión siempre es difícil, pues por una parte siempre piensas que es mejor trabajar que quedarse quieto, y más en un trabajo como el nuestro que si no actualizas tu book cada seis meses estás muerto, pero por otra te das cabezazos contra la pared intentando averiguar como narices vas a conseguir ganarte la vida con esto si estás cobrando a precio de saldo tus trabajos…
Yo hace tiempo llegué a una conclusión, o cobro lo que toca o lo hago gratis, porque cobrar por debajo de tus necesidades es de necios y si trabajas gratis tienes la opción de hacer lo que a ti te de la gana, y como lo haces por amor al arte cuando a tu “cliente” (si se le puede llamar con ese nombre a alguien que no te paga) se pone pesado y te pide que le hagas el logo más grande puedes mandarle a la mierda con una sonrisa y decirle aquello de “a caballo regalado no le mires el diente”, y de paso le dices cual es tu tarifa mínima para bajarte los pantalones y permitir que te den por culo con ideas, cambios y demás cosas que a la gente le gusta pedirnos a nosotros los diseñadores con el único propósito de marear la perdiz.






